Tutorial de uso de tu zona de confort

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¡Hola! ¿Todo bien?

En el artículo de esta semana me gustaría hablar de algo de lo que quería hablar hace tiempo y que seguro que te suena: la zona de confort.

¿Estas list@? ¡A por ello!

 

Donde nos gusta estar

No hay una definición propiamente dicha para esta zona, así que vamos a intentar crear la nuestra.

La zona de confort es aquella zona metafórica en la que nos encontramos cuando nos movemos en un entorno que dominamos, en el que las cosas nos resultan conocidas y cómodas.

Lo que sucede dentro de sus límites no tiene que ser obligatoriamente agradable ni beneficioso, pero aun así nos sentimos cómodos porque es lo que conocemos.

Ir todas las mañanas al trabajo, salir a cenar los sábados o pagar la hipoteca son cosas que forman parte de tu zona de confort.

Nos gusta estar en esta zona porque preferimos quedarnos en lo conocido que aventurarnos en lo desconocido. En España hay un refrán que expone con bastante precisión lo que sucede dentro de esta zona: «más vale pájaro en mano que ciento volando».

En otras palabras: es mejor que te conformes con lo que tienes (sabes que va a ocurrir) a que intentes conseguir algo mejor que no sabes si vas a lograr (no sabes que va a ocurrir).

 

Causa y efecto

causa-efecto

Todo sucede por algo

Si buceas un poco por la red te darás cuenta que la zona de confort no está demasiado bien considerada. Todo el mundo te invitará a salir de ella, a que la «magia» sucede fuera, a que permanecer dentro de sus límites es algo que tienes que evitar a toda costa.

Yo no voy a decirte ni que la abandones ni que permanezcas en ella, pero sí me gustaría que supieras las consecuencias que puede tener que hagas una cosa u otra.

Si te mantienes dentro de ella, todo lo que suceda te será familiar y serás capaz de prever con bastante precisión lo que ocurrirá en el futuro. Se trata de una situación en la que prima la comodidad, es previsible y tiene por tanto un bajo riesgo. Con estas características, es adecuada para aquellas personas continuistas y conservadoras cuyo objetivo es mantener lo que ya tienen.

Sin embargo, fuera de sus fronteras se produce el efecto contrario. Lo que sucederá será nuevo, por lo que será difícil adelantar que sucederá en el futuro y el riesgo de imprevistos será alto. Pisarás terreno inexplorado y será necesario un aprendizaje y adaptación a las nuevas circunstancias. Esta situación es adecuada para aquellas personas innovadoras e inconformistas cuyo objetivo es explorar nuevos caminos que puedan contribuir a su avance.

 

La trampa del esfuerzo

Como ves, ambas situaciones tienen sus ventajas en inconvenientes y por tanto debemos seleccionar una u otra según lo que queramos conseguir.

Sin embargo, si te detienes unos instantes y observas a las personas de tu alrededor es probable que alguna de ellas haya caído en lo que yo llamo «la trampa del esfuerzo».

Esta trampa tiene que ver con los valores que a la mayoría de nosotros nos han inculcado desde la más tierna infancia.

Nos han educado en la teoría del esfuerzo, el trabajo duro y los resultados a largo plazo. La teoría es que, si trabajamos más horas que nadie, con más ímpetu que nadie y haciendo más sacrificios que nadie, irremediablemente progresaremos y alcanzaremos nuestros objetivos.

O dicho de otra forma si nos mantenemos en nuestra zona de confort, pero trabajamos cada vez más duro nuestros resultados mejorarán.

Sin embargo, para esperar resultados diferentes debes hacer las cosas diferentes. Si haces siempre lo mismo o con mínimas variaciones, llegarás a los mismos resultados o con variaciones muy pequeñas de estos.

Por lo que podríamos concluir que independientemente de lo que te esfuerces, si te mantienes en la zona de confort los progresos que obtendrás nunca serán equivalentes al aumento de esfuerzo realizado.

 

Sin riesgo no hay gloria

riesgo

Sí, hay que pasar 🙂

Por eso si realmente quieres resultados diferentes, tendrás que empezar a hacer las cosas de forma diferente. Tendrás que salir de tu zona de confort.

Si haces lo de siempre, sucederá lo de siempre.

Pero que obtengas resultados diferentes no necesariamente quiere decir que sean mejores que los que ya tenías, porque la incursión en lo desconocido siempre lleva asociada una propiedad no demasiado popular: el riesgo.

Y es precisamente la gestión del riesgo el factor determinante para que tus resultados sean cada vez mejores.

De esta forma, el riesgo que estés dispuesto a asumir determinará en qué grado obtendrás resultados diferentes.

Si dejas tu trabajo, vendes tus posesiones y dejas tu lugar de residencia para dedicarte a viajar por el mundo, abandonarás totalmente tu zona de confort por lo que la incertidumbre y el riesgo serán elevados. En contrapartida, es seguro que obtendrás resultados muy diferentes a los que hayas tenido hasta ese momento de manera muy rápida.

Si por el contrario cambias de trabajo a una compañía similar y con el mismo cargo, únicamente te asomarás tímidamente fuera de tu zona de confort por lo que el riesgo será bajo. Como consecuencia, obtendrás resultados muy similares a los que ya estés obteniendo.

 

Mejora continua

Como sabes una de las temáticas de Biffwin es la mejora continua, y no es posible mejorar si no se realizan cambios que propicien esa mejora.

Por eso me gustaría invitarte a que pruebes nuevas técnicas, procesos, experiencias y en definitiva todo aquello que no te sea familiar y que creas que puede ayudarte a mejorar.

Te animo a que salgas frecuentemente de tu zona de confort, pero siempre teniendo en cuenta el riesgo que estás dispuesto a asumir.

Observa, valora y si encuentras algo útil, apréndelo y pasará a formar parte de aquello que conoces y dominas.

O, dicho de otra forma: aumenta tu zona de confort. Este aumento te indicará tu progreso en el proceso de mejora continua.

Si cada vez te es más difícil salir de ella porque se hace más y más grande con el tiempo, es que vas por buen camino. ¡Sigue así! 🙂

 

¿Cómo es tu zona de confort?

Dime en los comentarios como es tu zona de confort: ¿espaciosa y extensa o reducida y angosta? ¿te aventuras mucho fuera de ella o te sueles mantener dentro de sus límites?

¡Un fuerte abrazo!

Si te ha gustado comparte, ¡Gracias!

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