Cómo aumentar tu eficiencia con el Principio de Pareto

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Hola ¿Cómo va eso? 🙂

Si vives en España seguro que estás disfrutando o a punto de disfrutar de unas merecidas vacaciones.

Esta semana vamos a hablar de un tema que puede ayudarte a tener tu efectividad a tope cuando regreses de tu descanso e inicies el trabajo de nuevo. Se trata del Principio de Pareto.

¡Vamos allá!

 

El Principio

Vilfredo Pareto fue un economista francés del siglo XIX, que dedicó gran parte de su vida a la docencia y a la investigación en temas económicos primero y sociológicos y políticos después.

Uno de esos estudios le llevó a fijarse en el reparto de la propiedad del terreno en Italia al principio del siglo XX. Después de analizar los datos, descubrió que el 20% de los propietarios poseía el 80% de las tierras, mientras que el restante 20% pertenecía al 80% de la población.

También comprobó que se cumplía esta misma proporción con otras cuestiones sociales, como la riqueza o el poder político.

Posteriormente Joseph Juran amplió el trabajo de Pareto y descubrió que su aplicación es universal.

 

Uso y disfrute

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Esta bien, es posible que no lo disfrutes tanto 🙂

De modo que el principio de Pareto podría enunciarse más o menos así: «el 80% de las consecuencias dependen del 20% de las causas». Este principio también se conoce como «la regla del 80/20».

No debemos tomarnos estas cifras al pie de la letra, sino quedarnos con el orden de magnitud: un quinto de las causas produce cuatro quintos de los efectos.

Al ser un principio, es algo que no podemos modificar ni adaptar a nuestro gusto sino sólo aceptarlo e intentar sacar ventaja de ello.

Sucede lo mismo por ejemplo con la ley de la gravedad, no podemos revertirla ni modificarla, pero sí aprovecharla en una central hidroeléctrica o para pasar un buen rato en una cama elástica.

Veamos algunos ejemplos del Principio de Pareto en el día a día (¡compruébalos por ti mism@!)

  • Te pones el 20% de la ropa que tienes el 80% de las veces.
  • El 80% de tus relaciones personales con compañeros de trabajo se produce con el 20% de ellos.
  • En el 20% de los correos electrónicos que recibes contienen el 80% de la información relevante que te llega por esta vía.
  • El 80% de la música que escuchas procede sólo del 20% de la que tienes almacenada.
  • El 80% de tus comunicaciones con tu teléfono móvil se produce con el 20% de tus contactos.

¿Sigo? 🙂

Como puedes comprobar, el principio de Pareto es algo que asombrosamente se da en cualquier ámbito de la vida.

 

¿En que se basa?

La pregunta que seguramente te estás haciendo en estos momentos es ¿por qué sucede esto? ¿por qué se da está relación 80/20 en cualquier sitio que miremos?

Siento decepcionarte, pero lo cierto es que nadie lo sabe. El hecho de ser un principio significa que aún no se ha podido demostrar matemáticamente.

Como el resto de principios está basado en métodos empíricos, es decir en la observación. Se asume que sucede en todos los casos, porque no se ha podido demostrar que no sea así en ninguna de las observaciones realizadas.

Vale, pero ¿para qué sirve?

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¿Eh?

El Principio de Pareto tiene mucho que ver con dónde pones el foco en tu día a día, con como empleas tu tiempo y con las prioridades de tus tareas.

Si sabes que el 20% de tu tiempo genera el 80% de tus resultados, que el 20% de tus clientes produce el 80% de tus ventas o que el 20% de tus acciones consiguen el 80% de tus objetivos, podrás diseñar una estrategia para potenciar ese 20%.

Serás de capaz de enfocarte en aquello que funciona y prestar menos atención a lo que funciona menos. Podrás priorizar tus acciones poniendo en primer lugar aquellas que más te acercan a tus metas, y después esas que no te acercan tanto o incluso te alejan.

En definitiva, tendrás las herramientas para lograr hacer más de aquello que funciona, y menos de eso que no ofrece tan buenos resultados.

 

Analiza y actúa

Este principio es un buen descubrimiento para aumentar la efectividad de tus acciones, pero su aplicación no se puede hacer a la ligera, sino que requiere un proceso que hay que realizar con cuidado.

El primer paso es hacer un análisis, que permita identificar los grupos de causas y efectos en el proceso que estamos tratando. Debemos asegurarnos que hemos determinado cuáles son ese 20% de acciones que generan el 80% de resultados en aquello que estamos analizando.

Una vez establecidos estos grupos, hay que diseñar una estrategia para potenciar la parte que nos interesa y reducir la que es menos interesante.

Esto no quiere decir que haya que abandonar totalmente ese 80% de acciones que sólo generan el 20% de resultados, sino que el foco no debe estar puesto en ellas.

 

Itera

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Cada vez te saldrá un poco mejor

Como ves el principio de Pareto es bastante útil e interesante, pero tiene un pequeño problema: es un principio.

Eso significa que se va a dar siempre. Significa que hagamos lo que hagamos no podremos evitar que se siga cumpliendo.

Por tanto, aunque pongamos el foco en el 20% que nos interesa y cambiemos así las tareas a las que dedicamos nuestro tiempo, seguiremos obteniendo el 80% de los resultados con el 20% del esfuerzo.

Sin embargo, habremos realizado un cambio importante. Los resultados que obtendremos serán mucho más satisfactorios que antes de aplicar Pareto, lo que hará que el 80% que consigamos ahora supondrá mucho más en valor absoluto que el 80% que teníamos antes.

O dicho de otra forma si ahora conseguimos 1000 en vez de 100, nuestras acciones y tareas son mucho más efectivas que antes (independientemente de los porcentajes).

De modo que para poder aprovechar al máximo la regla 80/20, debemos iterar en el proceso de análisis y actuación para mejorar constantemente nuestro método y los resultados que obtenemos con él.

Los porcentajes se seguirán cumpliendo, pero si el total sobre el que aplican es mayor estos supondrán también unos resultados mayores.

 

¡Aplícalo ya!

Si aún no lo has hecho, te recomiendo que dediques un tiempo a analizar cuáles son ese 20% de acciones que suponen el 80% de tus resultados.

Será un tiempo bien empleado pues te permitirá poner el foco en lo que tiene mayor efectividad, aumentando así tu productividad considerablemente.

Y no olvides dejarme un comentario de cómo te ha ido en el proceso 🙂

¡Un fuerte abrazo!

Si te ha gustado comparte, ¡Gracias!

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