Cómo usar la filosofía para impulsar tu mejora continua

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¡Hola! ¿Cómo estás?

En este artículo me gustaría asomarme tímidamente a la filosofía.

Existe una teoría filosófica fuertemente ligada a la productividad, así que si la conocemos un poco mejor nos ayudará a avanzar y a ser más productivos.

¿Quieres saber de qué se trata? ¡Pues vamos a ello!

 

El empirismo

La teoría a la que me refiero es el empirismo. Se trata de una teoría tan antigua como la filosofía misma. En ella se defiende que la experiencia es la principal vía para el aprendizaje y por tanto para el conocimiento que se produce a través de este.

Y por supuesto, como con cualquier otra cosa existe su opuesto que en este caso es el racionalismo. Esta corriente filosófica al contrario que el movimiento empírico, defiende que la razón es la principal vía para el aprendizaje y del conocimiento que se adquiere a partir de él.

Hoy en día ambas son aceptadas, ya que ninguna de ellas ha sido dada como válida y por tanto ninguna de ellas tampoco ha sido descartada.

 

La agilidad

agilidad

Como una pluma 🙂

El empirismo es la base sobre la que se asientan las denominadas «metodologías ágiles», de las que seguramente hayas oído hablar.

Muchas de ellas se aplican sobre todo en el desarrollo de software, pero se pueden emplear en cualquier otro proceso. Si quieres profundizar en este tema puedes echar un vistazo a este curso que tengo publicado sobre la metodología ágil «Scrum».

Este tipo de metodologías se sustentan en la idea de que la evolución de un proyecto se produce mientras este se desarrolla, gracias al conocimiento que se adquiere del trabajo ya realizado.

De esta forma en un proceso ágil, los objetivos y metas de un proyecto van progresando durante su realización, haciendo que el propio proyecto cambie en alcance, tiempos o costes mientras se está trabajando en él.

Por el contrario, en una metodología tradicional (no ágil), el alcance, tiempo y coste de un proyecto se fija antes de que este comience.

 

Objetivos ágiles

Comprender la esencia de las metodologías ágiles y sus bases empíricas, es importante para establecer una estrategia de objetivos eficaz.

En Biffwin tienes una serie de artículos dedicados a la estrategia de objetivos que culminan con una parte fundamental: la retrospectiva.

Se trata de una práctica basada en analizar lo realizado en el pasado, para determinar lo que se debe hacer en el futuro. De esta forma, en base a lo que ya hemos hecho y del aprendizaje que hemos obtenido de ello, hemos de plantearnos si los objetivos futuros que nos habíamos marcado siguen siendo válidos o deben sufrir algunos retoques. Y si los objetivos varían, las acciones que se deben realizar para alcanzarlos también sufrirán cambios.

Es un proceso basado en la experiencia y por tanto empírico, de modo que conocer el empirismo un poco más nos puede resultar muy útil para determinar una mejor estrategia de objetivos.

Así que permíteme que te cuente un poco más sobre el empirismo 🙂

 

La iteración

Ya sabemos que en el empirismo el conocimiento se adquiere mediante la toma de decisiones basadas en experiencias pasadas.

Esta característica lo convierte en un método iterativo. Estos métodos tienen la particularidad de que se basan en repeticiones de los mismos procesos, de forma que en cada repetición se aplican cambios basados en la experiencia obtenida con el fin de mejorar los resultados obtenidos.

De esta forma en cada vez que se repite el proceso se obtienen resultados más satisfactorios, iniciando así un proceso de mejora continua.

Cada uno de estos ciclos se conoce como «iteración».

Y para conseguir mejorar con cada repetición (es decir iterar), el empirismo se basa en tres pilares: transparencia, inspección y adaptación.

 

Transparencia

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Claro y cristalino

El primer paso de una iteración es tener acceso a la información relacionada con el proceso que se está realizando, y poder entenderla e interpretarla. En otras palabras, ser transparentes en aquello que estamos haciendo, de forma que a posteriori seamos capaces de encontrar y comprender qué es aquello que hemos realizado.

La transparencia adquiere una importancia crítica si estamos trabajando en equipo, ya que las acciones realizadas deben estar disponibles y ser entendibles por cualquiera de sus miembros, aunque no hayan participado directamente en ellas.

Un método eficaz para asegurarse el cumplimiento de la transparencia, es definir un estándar para la realización de las diferentes tareas.

Por ejemplo en el proceso de publicar un artículo para Biffwin, sigo una serie de pasos fijos siempre en el mismo orden. De esta manera, en cada iteración (al escribir cada entrada) me resulta sencillo identificar y comprender cada fase del proceso de publicación de un nuevo artículo.

 

Inspección

El segundo pilar del empirismo es la inspección. Una vez que sabemos identificar e interpretar los procesos gracias a la transparencia, el siguiente paso es inspeccionarlos.

Para inspeccionar de manera eficaz algo que hemos hecho y queremos mejorar, tenemos que fijarnos en dos puntos principales:

  • Comprobar que aquello que hemos hecho realmente contribuye a conseguir el objetivo deseado en el proceso.
  • Una vez hemos verificado el punto anterior, debemos revisar si la forma en la que hemos hecho las cosas es la más óptima para alcanzar nuestros objetivos.

O dicho de otra forma, primero debemos asegurarnos que vamos en la dirección correcta y una vez estamos seguros, debemos constatar que estamos siguiendo el mejor camino posible.

 

Adaptación

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Modo adaptación ON

El tercer y último pilar del empirismo es la adaptación.

Ya sabemos lo que hacemos gracias a la transparencia, y cómo lo hacemos mediante la inspección, de modo que el siguiente paso es realizar las modificaciones, ajustes o cambios necesarios para mejorarlo de cara a conseguir nuestras metas.

La adaptación es el paso final de una iteración, de tal forma que la comprobación de la eficacia de los cambios realizados no la llevaremos a cabo hasta la siguiente iteración.

Así cuando realicemos la siguiente inspección, lo que hacemos ya contendrá los cambios aplicados en la última adaptación, por lo que seremos capaces de saber si hemos obtenido o no una mejora en el camino a la consecución de nuestro objetivo.

Y en función de esta información, volveremos a realizar una nueva adaptación iniciando un proceso de mejora continua que sólo se detendrá cuando el grado de eficiencia sea tal, que suponga mayor esfuerzo realizar una nueva iteración que los beneficios que obtendremos al hacerla.

¡Bienvenido a las metodologías ágiles! 🙂

 

¿Iteras o repites?

De modo que si cada vez que haces algo haces lo de siempre, los resultados que obtendrás también serán los de siempre. Estarás repitiendo.

Pero si estos resultados no son lo suficientemente satisfactorios y te gustaría mejorarlos, cambia algo en el proceso que sigues para que aquello que obtienes sea también diferente. Pásate a la iteración.

Déjame un comentario y dime cuál es tu técnica ¿empleas algún otro método para mejorar?

¡Un fuerte abrazo!

Si te ha gustado comparte, ¡Gracias!

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1 Comentario

  1. Mar

    ¡Muy interesante como siempre! Empirismo e iteración pasan ya a formar parte de mi método de trabajo. ¡Gracias :)!

    Responder

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