Claves para aplicar con éxito la mejora continua

por | Ene 17, 2019

Si has oído hablar de procesos como la mejora continua o metodologías como Scrum o Agile, seguro que te suena el concepto de iterar.

Las iteraciones son el corazón de cualquier sistema basado en el empirismo, o lo que es lo mismo de cualquier sistema de mejora basado en la experiencia.

Entonces ¿Qué es iterar?

Si echamos un vistazo a la definición que nos ofrece la Real Academia Española (RAE) vemos que según los académicos, iterar es simplemente un sinónimo de repetir.

Personalmente no es que sea especialmente rebelde respecto a nuestras instituciones, pero en este caso estoy en total desacuerdo con la RAE.

 

¿Qué significa realmente iterar?

Tanto el verbo iterar como el verbo repetir significan volver a hacer algo que ya se había hecho, pero con una importante diferencia: iterar tiene un objetivo, busca una meta.

Mientras que al repetir únicamente hacemos algo otra vez, al iterar buscamos un nuevo resultado que mejore el que habíamos obtenido la última vez que habíamos hecho la acción que estamos haciendo de nuevo.

Dicho de otra forma, repetir no tiene un fin específico más allá de realizar la acción un número determinado de veces. Sin embargo, iterar busca la mejora de los resultados a base de realizar la misma acción cada vez mejor gracias a la experiencia adquirida.

 

Veámoslo con un ejemplo

Digamos que todos los días sales a correr.

Podrías limitarte a correr durante un tiempo determinado, hacer un recorrido fijo o simplemente hacerlo hasta que te cansaras o te aburrieras.

Estarás por tanto repitiendo, ya que no introduces mejoras en cada repetición con el objetivo de alcanzar una meta determinada.

Sin embargo, imaginemos que te marcas el objetivo de recorrer al menos cinco kilómetros en los treinta minutos que dedicas a esta actividad. Cada vez que salgas a correr, revisarás la distancia recorrida y te plantearás cambios para acercarte a tu objetivo la próxima vez.

Quizás debas mejorar la técnica, la respiración, hacer un calentamiento más efectivo o realizar cualquier otra acción que te ayude a conseguir tu objetivo.

No siempre cada vez que salgas a correr te acercarás más al objetivo, pero sí que te dará valiosa información del camino correcto que debes seguir.

Entonces estarás iterando.

 

Empirismo e iteraciones

Empirismo e iteraciones

Algo no va bien en esta iteración del plan ropa limpia

El empirismo es una corriente filosófica, que defiende que la principal vía para la formación del conocimiento es la experiencia.

¿Y esto a que viene?

No te preocupes que no me voy a meter en temas filosóficos, pero sí que te diré que iterar es la principal técnica usada para aplicar el empirismo a un proceso.

Esto dicho de forma, consiste en llevar un poco más allá el clásico método de «ensayo y error» buscando no sólo el éxito en lo que hacemos, sino su mejora continua.

 

Vale, pero… ¿esto para que me sirve?

Iterar es una técnica muy efectiva para ser mejores y alcanzar nuestras metas. Ya hemos comentado que podemos mejorar un proceso si basamos cada nueva iteración en los resultados obtenidos en la anterior, de tal forma que cada vez alcancemos mejores resultados o descartemos procesos que no conducen a una mejora.

Pero además la iteración constante crea hábitos.

Los hábitos son acciones aprendidas repetidas regularmente, que requieren un pequeño o ningún raciocinio para ser llevadas a cabo.

Si analizas con detalle un día cualquiera de tu vida, verás que una gran parte de las cosas que haces las realizas de la misma manera todos los días. Son tus hábitos.

¿Te imaginas como mejorarían tus resultados si mejoraras tus hábitos?

Hablaremos más extensamente de los hábitos en otro artículo, pero te puedo adelantar que los hábitos son claves para mejorar los resultados que obtenemos.

Para crear un hábito hay que repetir una tarea o acción hasta que la costumbre haga que «salga sola». Cuando hacemos algo casi sin pensar pasa a ser un hábito.

Por tanto si iteramos un número suficiente de veces en un proceso, podemos convertir el hecho de iterar en un hábito. Podemos activar la iteración automática.

 

Iteración automática

La iteración automática o convertir iterar en un hábito, es alcanzar el Nirvana del proceso de mejora continua.

Significa que no sólo estamos iterando sobre un proceso para mejorarlo, sino que además lo hacemos de forma automática. Casi sin pensar en ello.

Parece un proceso largo y complicado, pero en realidad realizamos ciertos procesos inconscientemente de manera natural hasta que obtenemos unos resultados con los que nos sentimos satisfechos.

Un ejemplo típico es la acción de ir de casa al trabajo (centro de estudios, o cualquier otro sitio), ¿tardas el mismo tiempo el primer día que haces el recorrido que transcurrido un mes? Seguro que no.

Con el tiempo vas haciendo cambios, que hacen que el tiempo que tardas en realizar el trayecto se vaya reduciendo. Estos cambios continuarán hasta que consigas un resultado satisfactorio.

La iteración automática que hacemos en este ejemplo sin pensar demasiado en ella, ¿la podríamos también hacer en otros procesos?

Ese es nuestro objetivo.

 

Mejora continua

Mejora continua

Pon todo sobre ruedas con la iteración automática

Hemos comentado las características y beneficios de iterar, pero vayamos un poco más allá:

¿Qué sucede cuando conseguimos nuestro objetivo?

Cuando iteramos hasta conseguir el objetivo que nos habíamos marcado al inicio, se podría pensar que el camino ha finalizado, pero… ¿podríamos seguir repitiendo el proceso?

Es posible que se tratase de un proyecto que tiene inicio y fin, o por el contrario puede ser que estuviéramos intentando mejorar algo que hacemos habitualmente.

Si se tratara de este último caso ¿por qué no seguir mejorando?

En la mayoría de los casos, cuando se alcanzan los objetivos iniciales se produce un estancamiento en el progreso en aquello que hacemos.

A partir de ese momento comenzamos a repetir (que no iterar) esperando que los resultados mejoren espontáneamente, basándonos en que «ya tenemos experiencia», «ya lo hemos hecho otras veces» o afirmaciones similares.

Para evitar esto, y poder mejorar de forma rápida y continua, debemos marcarnos objetivos constantemente. Cada vez que se alcance un objetivo, debemos fijar uno nuevo un poco más ambicioso que el anterior.

Si se consigue convertir este proceso en un hábito, tendremos un sistema personal de mejora continua. Y eso mola bastante.

 

No hagas lo de siempre

Si tuviera que sintetizar el contenido de este artículo en una frase sería esta: «Cada vez que vayas a hacer algo no hagas lo de siempre, cambia algo»

Si haces lo de siempre, los resultados que obtendrás serán los de siempre. Por eso, si quieres mejorar, reflexiona un instante sobre el resultado obtenido la última vez que hiciste algo y como podrías mejorarlo.

Cambia algo y prueba de nuevo. Quizás no obtengas un resultado mejor, pero seguro que llegarás a un resultado diferente.

Estas diferencias te darán un nuevo punto de partida para empezar una nueva iteración.

Itera constantemente en los procesos y repite constantemente el acto de iterar. Lo primero implica que obtendrás mejores resultados y lo segundo hará que mejores casi sin darte cuenta, activando el piloto automático de la mejora continua.

¿Y tú iteras o repites?

¡Un fuerte abrazo!

Si te ha gustado comparte, ¡Gracias!

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2 Comentarios

  1. Quique Megías

    Muy buen artículo. Muy de acuerdo contigo y con las técnicas de iteración para todo. En el ámbito personal son también muy prácticas, hasta el momento en el que ya no se puede mejorar (colgar una percha en un armario) o en que te llevan a una obsesión. Por ejemplo, del orden (a David Beckham le tuvieron que tratar por una obsesión de este tipo) o del ahorro de tiempo (ir siempre atacado en un aeropuerto porque te estás retando a tí mismo). Como yo soy el que me marco el objetivo y mis objetivos siempre serán vivir feliz, mis iteraciones me apartarán de la obsesión.

    Responder
    • Rubén Rojas

      Hola Quique!. Me alegro que te guste el artículo 🙂
      Tiene mucho sentido lo que comentas, la clave es saber cuando efectivamente estás mejorando en cada iteración y cuando no. Esto no es sencillo si llegas al punto de obsesionarte o cualquier otro trastorno psicológico. Afortunadamente hay profesionales de la medicina que pueden ayudarnos con eso.
      Abrazos!

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