Qué es el bloqueo del tiempo y cómo usarlo en tu beneficio

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¡Hola! ¿Cómo estás?

Espero que el segundo trimestre del año te vaya según lo planeado y que te estés acercando a tus objetivos.

En la entrada de esta semana me gustaría hablarte de una herramienta muy útil para el día a día, que por sí sola puede marcar la diferencia para conseguir realizar las tareas diarias más prioritarias. Se trata del bloqueo del tiempo.

¿Preparad@? ¡vamos a por ello!

 

Time Blocking

Si has buceado un poco en la red en búsqueda de técnicas de productividad, seguramente hayas encontrado referencias a algo llamado «Time Blocking».

Esta técnica se basa en bloquear todo el tiempo posible a lo largo de cada jornada de trabajo, aumentando así el foco en las tareas realmente relevantes en el camino a tus metas.

Pero en este artículo no vamos a ir tan lejos, sino que nos vamos a centrar en conseguir bloquear un único intervalo de tiempo cada día.

 

A bloquear

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¡Alto! por aquí está bloqueado 🙂

Un periodo de tiempo bloqueado es aquel que se ha reservado previamente para hacer una determinada tarea. Se emplea el adjetivo «bloqueado» porque ese tiempo no está disponible para ninguna otra cosa que no sea la tarea prevista. Es como si no existiera a efectos de su uso para cualquier otro cometido.

Bloquear tiempo es algo que haces todos los días de forma prácticamente automática, o dicho de otra forma es uno de tus hábitos.

Veamos algunos ejemplos de periodos de tiempo bloqueados comunes:

  • Sueño: todos los días empleas un tiempo en dormir y por lo general siempre te acuestas y te levantas a la misma hora. Durante ese tiempo no haces ninguna otra cosa que no sea descansar.
  • Comidas: el tiempo dedicado a la alimentación también lo tienes bloqueado y cuando comes no realizas otras actividades.
  • Citas con terceros: llevar el coche al taller, ir al médico o realizar un trámite administrativo son tareas para las que también bloqueas tu tiempo.

Como ves, bloquear tiempo es algo que llevamos haciendo toda la vida.

¿Recuerdas tus horarios de clase cuando ibas al colegio? Todo tu día lectivo estaba bloqueado, con hora de inicio y fin de todas las clases y descansos.

Estabas empleando la técnica del «Time Blocking».

 

Queda contigo mismo

Reconozco que es un título un poco raro para este punto, pero rápidamente vas a entender lo que quiero decir 🙂

Si te fijas en los periodos de tiempo bloqueados que tienes en estos momentos, descubrirás que la mayoría tienen su origen en requerimientos de terceros. Reuniones a las que has sido convocado, visitas a clientes con horarios impuestos, llevar a los niños a la escuela a la hora que esta ha fijado y muchos otros ejemplos similares.

Lo que te propongo es que te reúnas contigo mismo, es decir que reserves un tiempo para ti. O dicho que otra forma que seas tú y no terceros el que decida cuándo y cómo bloquear tu tiempo.

Si tu tiempo bloqueado actual está orientado a resolver requerimientos de terceros, ¿por qué no haces lo mismo con tus propios requerimientos?

 

Asegura tus tareas imprescindibles

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Eso es, bien seguras

Así, del mismo modo que reservas dos horas para una reunión o una hora para ir a buscar a tus hijos al colegio, debes bloquear tiempo para hacer tus tareas más importantes del día.

Me refiero a las que te acercan a tus objetivos, a aquellas sin las cuáles tu estrategia de objetivos pierde su sentido. En definitiva, las tareas que son prioritarias para alcanzar tus metas.

Y precisamente debido a la importancia que tienen, es fundamental que te asegures que realizas estas tareas todos los días.

Para ello, te propongo que bloquees tiempo para dedicarlo a estas tareas. Selecciona todos los días un periodo de tiempo para ti y cerciórate que lo empleas en hacer aquello más prioritario.

 

Regla irrompible

Aunque ya lo he comentado, déjame que insista una vez más.

Para que los bloqueos de tiempo sean efectivos sólo deben cumplir una regla: durante ellos únicamente se pueden realizar las tareas previstas.

Por ejemplo en una reunión pones toda tu atención en lo que sucede en ella y no haces otros cometidos ni aceptas interrupciones en ellas. No contestas al teléfono, escribes correos ni atiendes a nadie ajeno a la reunión.

Simplemente asumes que durante ese tiempo debes dedicarte al 100% a ese cometido, igual que lo haces para el resto de tareas para las que actualmente bloqueas tu tiempo.

Esta regla debes mantenerla exactamente igual en los periodos de tiempo bloqueados que te impongas.

En mi caso personal yo bloqueo periodos de tiempo para escribir las entradas de este blog. Considero que es una actividad vital para el crecimiento de Biffwin, así que su realización es prioritaria.

De modo que bloqueo el período entre las 6:30 y las 7:30 de lunes a viernes para este cometido.

Durante este tiempo, tengo el móvil apagado, el gestor de correo cerrado y me concentro totalmente en avanzar en la confección del artículo de esa semana.

El resultado hasta el momento, es que he mantenido la publicación semanal de un artículo sin excepción desde hace siete meses (y quiero pensar que también ha mejorado su calidad desde entonces :-)).

 

Pautas para unos buenos bloques

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Sencillas y directas

Una vez has localizado esa tarea prioritaria a la que vas a asignar un bloque de tiempo, te propongo que sigas los siguientes pasos en su creación:

No escatimes su duración: debes asegurarte de que puedes terminar la actividad que te has propuesto dentro de los límites temporales de tu bloque.

Puede ser frustrante y desmotivador tener que dejar a medias una tarea importante por falta de tiempo. Por eso te recomiendo que una vez hayas estimado la duración del tiempo a bloquear, le añadas un 50% adicional.

Recuerda que el objetivo del bloqueo del tiempo es asegurarte que haces las tareas que le asignas.

De uno en uno: empieza por bloquear un único periodo de tiempo al día y pon el foco en ser estricto en su cumplimiento. Sólo cuando lo tengas dominado, te podrás plantear añadir más bloqueos en tu calendario.

Lo primero en primer lugar: un buen momento para poner tus periodos de tiempo bloqueado es a primera hora de la mañana. Al inicio del día estarás más despejad@, a tope de energía y si has madrugado lo suficiente, las interacciones de terceros serán mínimas.

 

Y tu ¿bloqueas tiempo?

Si todavía no lo haces me gustaría animarte a que pruebes esta técnica. Te sorprenderás lo que aumenta tu productividad solamente por asegurarte que dedicas el suficiente tiempo a lo realmente importante.

Y si ya lo estás haciendo, me gustaría saber los detalles. ¡Anímate y compártelos en los comentarios!

¡Un fuerte abrazo!

Si te ha gustado comparte, ¡Gracias!

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