Estrategias eficaces para acabar con las distracciones

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¡Hola! ¿Cómo estás?

En este artículo me gustaría seguir tratando temas relacionados con el foco. Hace no mucho que introducíamos este tema en una entrada en la que comentábamos que la concentración era una de las bases para centrar el foco.

Pero todo héroe tiene su villano y en el caso de la concentración son las distracciones. Así que intenta no distraerte en los próximos minutos, porque me gustaría compartir contigo técnicas que a mí me han funcionado para combatirlas 🙂

¿Te apetece? ¡Vamos con ello!

 

Acción

Como sabes si eres lector habitual de Biffwin, cualquier estrategia para conseguir algo se basa en dos partes fundamentales: la planificación y la acción.

Durante la primera determinas sobre el papel que debes hacer para alcanzar tus metas, y en la segunda es cuando realmente llevas a cabo aquello que has planeado.

Ambas son importantes, pero la que marca la diferencia es la acción.

Actuar, aunque sea con una mala planificación, te proporcionará un valioso aprendizaje para organizar mejor tu próximo proyecto. Actuar siempre es sinónimo de avance, aunque este sea mínimo si la planificación no ha sido la adecuada.

Sin embargo, la planificación sin acción te dejará en el mismo sito del que partías.

Y si la acción es la clave, ¿cómo podemos actuar de la forma más eficiente posible?

La respuesta es mediante el foco, es decir centrando nuestras acciones en aquellas que realmente nos acercan a nuestras metas.

Y a su vez lo que determina la capacidad de estar enfocado son dos factores: la atención y la concentración.

Hemos tratado temas relacionados con la atención en otros artículos, así que en este nos centraremos en la concentración.

 

La concentración

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Esto sí que es tener foco 🙂

La acción de concentrarse la define la RAE como «centrar intensamente la atención en algo», y me parece una definición adecuada.

Sin embargo, yo cambiaría ligeramente el enfoque de la definición y diría que la concentración es «la capacidad para mantener el nivel de atención en algo».

Es decir que una vez que tu atención está fijada en una tarea, la concentración hace que no se pierda esa atención durante el tiempo determinado para el trabajo en cuestión.

De modo que atención y concentración son dos conceptos que siempre van unidos, uno no puede existir sin el otro.

No puedes estar concentrado en algo en lo que previamente no has puesto tu atención, y esta no puede darse si no te concentras mínimamente en lo que estás haciendo.

Así que para conseguir centrar el foco de forma óptima debes trabajar de forma conjunta tu atención y concentración, aplicando técnicas para ambos conceptos de forma simultánea.

 

Golden time

Nuestra capacidad para estar enfocados de forma continuada es limitada. Todos necesitamos periodos de descanso o lapsos de tiempo con actividades ligeras entre fases de alta concentración.

La duración de estos períodos de máximo foco depende de cada persona, y también de otros factores como el momento del día o el cansancio acumulado, entre otros.

Estos períodos de tiempo yo los llamo «golden time», y conocer cuáles son los tuyos es muy importante para optimizar la concentración.

Lo habitual es que estén entre 30 y 60 minutos, pero hay algunos indicadores que te pueden dar pistas para averiguar cuál es esa duración en tu caso concreto:

  • Fíjate en cada cuanto tiempo te levantas de tu silla para ir al baño, a fumar o a preguntar algo a un compañero.
  • Fíjate en cuanto tiempo pasa desde que llega una notificación a tu móvil hasta que lo coges para leerla
  • Fíjate en cuanto tiempo pasa entre dos accesos consecutivos a tu red social, blog o portal favorito

Cualquiera de estas señales sugiere que tu tiempo de máxima concentración ha terminado, por lo que puedes usarlos para determinar la duración de tus «Golden time».

Si divides tus periodos de actividad de tal forma que trabajes cuando tus capacidades son óptimas y descanses cuando estas bajan, será mucho más fácil que tu concentración sea máxima en la realización de tus tareas.

 

Autosabotaje y prevención

autosabotaje

No te pongas trampas

Las distracciones a diferencia de las interrupciones tienen un origen interno, es decir que no provienen de terceros sino de nosotros mismos. Se dan de forma involuntaria, y cuando suceden no las detectamos hasta que sus consecuencias son evidentes.

Distraernos hace que perdamos la concentración, lo que tal y como hemos comentado, implica una pérdida de foco que disminuye la productividad significativamente.

Detectarlas mientras se producen es difícil, pues suceden sin que nos demos cuenta. Por eso la estrategia mejor funciona para mantenerlas a raya es la prevención.

Si eliminamos a priori todas las fuentes posibles de distracciones, la probabilidad de que se produzcan una vez estemos metidos en faena se reducirá considerablemente.

Así que todas las claves prácticas que te voy a contar en este artículo, están destinadas a evitar que se produzcan, y no a paliar sus efectos una vez se han producido.

 

Distracciones no digitales

El primer gran grupo de distracciones son las no digitales. Se trata de las que tienen un origen «analógico», como la conversación entre dos compañeros de trabajo, una factura que te observa desde tu mesa de trabajo o el tráfico que puedes observar desde tu ventana.

Para prevenirlas, te recomiendo que sigas la estrategia que yo llamo de «visión túnel». La visión túnel es un fenómeno por el cual únicamente se puede percibir una zona restringida del campo visual, debido a algún fenómeno físico o emocional de gran impacto.

La idea es emular este comportamiento haciendo que el túnel esté orientado a la tarea que estamos realizando, disminuyendo de esa forma las distracciones.

Para hacer esto te propongo las siguientes acciones:

  • Escucha música con auriculares: una música suave a un volumen moderado, restringirá en gran medida los sonidos procedentes del exterior. De este modo, pondrás a tus oídos en «modo túnel».
  • Despeja tu lugar de trabajo: elimina todos los documentos u objetos ajenos a la realización de tu tarea de tu campo visual. Todo aquello que no aporte a tu trabajo estará restando y será una potencial fuente de distracciones.

Dedica un par de minutos a realizar estas acciones antes de iniciar tu tarea. Selecciona la lista de reproducción de música que escucharás, y guarda en el cajón de tu mesa todas las cosas que no estén relacionadas con el trabajo que estás a punto de comenzar.

Te sorprenderás lo que puede aumentar tu foco únicamente siguiendo estas sencillas acciones.

 

Distracciones digitales

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¡Tan útil y a la vez tan peligroso!

Son todas aquellas que tienen que ver con herramientas digitales, como el correo electrónico, redes sociales o la navegación por la red.

La estrategia a seguir en este caso es la misma que en el caso de las distracciones analógicas, es decir haciendo que las interacciones digitales estén restringidas a nuestro «túnel».

Para ello te sugiero las siguientes acciones:

  • Desconecta el router y pon el teléfono en modo avión: si la conexión a Internet no es imprescindible para tu tarea, desconéctala mientras realizas tu trabajo. Esta práctica, aunque no siempre es posible, es la más efectiva para evitar distracciones digitales.
  • Limpia tu escritorio: si la pantalla principal de tu equipo está llena de iconos, documentos y carpetas, siempre que pases por ella todos reclamarán tu atención. El escritorio de tu equipo puede parecer algo con poca trascendencia, pero es una fuente de distracciones muy importante. Ten en él únicamente aquello que realmente vayas a utilizar en tu trabajo actual.
  • Restringe las pestañas y los favoritos del navegador: si necesitas conexión a Internet para tu tarea, es seguro que también usarás un navegador web. En este caso también debes usar la estrategia «visión túnel», eliminando todas las pestañas, complementos o favoritos que no aporten a tu trabajo

 

 ¿Eres distraído?

¿Te atrapa el vuelo de una mosca? o ¿pierdes la noción del tiempo mientras estás concentrado? Sea como sea ¡compártelo en los comentarios!

¡Un fuerte abrazo!

Si te ha gustado comparte, ¡Gracias!

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2 Comentarios

  1. Mar

    Este artículo me ha ayudado mucho con las sugerencias para eliminar distracciones de mi campo visual y para evitar las distracciones digitales. ¡Realmente práctico!

    Responder
  2. Rubén Rojas

    ¡Hola Mar! Me alegro que el articulo te haya resultado práctico 🙂

    Responder

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